Tener algo que desear, para no ser felizmente desgraciado. El cuerpo respira y el espíritu aspira. Si todo se reduce a poseer, sólo habrá decepción y descontento. Hasta para la inteligencia siempre debe quedar algo que aprender, algo en que se cebe la curiosidad. Se vive de esperanza: los excesos de felicidad son mortales. Lo hábil es premiar sin saciar. Si no hay nada que desear, se teme todo: felicidad infeliz. Donde termina el deseo comienza el temor. (Baltasar Gracián)

El hombre viaja por el mundo en busca de lo que necesita
ResponderEliminary vuelve a casa para encontrarlo, es lo más bonito que he leído en mi vida, te deseo lo mejor buen hombre, así sea.
Vssssssssssssssssssssss y muchos más.