sábado, 27 de diciembre de 2014

La DIGNIDAD es tan noble que compensa cualquier perdida.

Manzanares el Real
XXVII-XII-MMXIV

¿Debería estar sorprendido?... Tal vez… pero no… a estas alturas de la vida tiene uno ya la certeza de cuáles son las prioridades  que deben regir sus actos, Ángel Ganivet decía “La ciencia primera y fundamental de un hombre es la de saber vivir con dignidad”, de vez en cuando en la vida se encuentra uno con sociópatas que buscan el reconocimiento que les niega su inteligencia emocional haciendo uso de un falso buenismo, atribución  que utilizan como forma de buscar la solidaridad ajena, dando, lo único que pueden ofrecer, pena.

 Seres que teniendo en su mano conseguir sus objetivos de forma ajustada a la buena fé y sus méritos, prefieren el tortuoso camino de la perversión como forma de satisfacer sus microegos, planteando batallas que saben ganadas, ya que conocen de antemano que “el enemigo” no está dispuesto a sacrificar su integridad utilizando las mismas artes.

Hasta aquí no tendría nada que objetar, nada que objetar tampoco en cuanto a las actitudes posteriores con las que denigran su propia dignidad, adorando al becerro de oro, icono que nada significa si de forma individual cada uno de los feligreses no es dueño y hace uso y disfrute de su propia dignidad, la dignidad no se puede poner al servicio ni al uso de nadie ni grupo social ni persona, no debe uno tener reparos en escuchar opiniones contrarias a su sentir, ni recelos a la hora de acatar normas siempre y cuando estas no limiten la libertad de los individuos o se trate en cualquier caso de ejecutar actos voluntarios.

Hay quien como Groucho Marx, tiene unos principios y si no gustan… pues tiene otros, en mi caso, solo puedo decir que ni estoy, ni jamás estaré en disposición de renunciar al recinto sagrado de mi libertad de pensamiento y actuación, que seguiré pensando como debo haciendo uso de mi libertad para pensar como quiero, nunca he sido ni seré una marioneta en manos de los demás, no permitiré que nadie me controle, manipule u organice mi vida (ni una hora, ni un minuto, ni un segundo).

Este que acaba, ha sido un buen año, que en términos vinícolas podría catalogarse de AÑADA EXCELENTE, un año en el que he revisado mi mochila, que se estaba volviendo particularmente pesada y que en ocasiones no me permitía moverme con la rapidez y agilidad que me exigen los múltiples proyectos en los que estoy comprometido. Hace mucho tiempo que soy consciente de que nadie es imprescindible, NADIE, es decir ni yo lo soy ni NADIE  lo es para nadie, entonces ¿Por qué llenar la mochila de “NADIES” que solo paralizan y ralentizan mi camino?, hay quien puede pensar que me he vuelto arrogante, pero no es cierto, es solo que tal vez he perdido parte de mi paciencia y no estoy dispuesto a soportar ni personas ni situaciones que me desagradan.


No obstante, sigo teniendo la llave de mi mochila y estoy dispuesto a añadirle nuevas cargas pero ya no tendrá cabida cualquiera, solo aquellos que tengan su propia vida, que no pretendan llenar su vacío con mi persona o mis circunstancias, personas que podamos de vez en cuando compartir nuestras propias vivencias sin compromiso y en libertad. El que da pan a perro ajeno pierde pan y pierde perro.


Para cerrar y como deseo especial, mucha suerte para todos y especialmente a los que opten por utilizar maldad en sus actos….. estos, sin duda,  tarde o temprano la necesitaran.